Por Rentamarkets

Por qué es fundamental vigilar la liquidez en cartera

Ene 19, 2021 | Blog

El comienzo de año siempre es un momento oportuno para revisar estrategias, comprobar si las tesis de inversión seguidas a lo largo del ejercicio saliente han dado sus frutos y efectuar ajustes por valoración, ponderación y riesgo allí donde sea necesario. Uno de los ajustes que han efectuado nuestros gestores tanto en la parte de renta variable como de renta fija ha sido tomar la precaución de comenzar 2021 con cierto saldo de caja o, lo que viene a ser lo mismo, con niveles de liquidez ligeramente superiores a lo que suelen acostumbrar.

¿Cómo puedo saber si un activo es líquido?

Ahora bien, ¿qué entendemos por liquidez? En términos económicos, se entiende por líquido aquel activo que presenta facilidad para ser convertido en dinero en efectivo de forma inmediata, sin que esto implique una pérdida sustancial de su valor. Por ejemplo, un depósito bancario o una letra del tesoro figuran entre los activos más líquidos que hay, pues el ahorrador podría recuperar el dinero con facilidad y en el corto plazo sin notar una variación sensible de su patrimonio.

De igual manera, se entiende como activo ilíquido aquel que presenta dificultad para ser convertido en dinero contante y sonante – primordialmente por un desequilibrio entre la oferta y la demanda- y cuya conversión a efectivo puede representar una merma notoria en su valoración. Una obra de arte o un activo inmobiliario son buenos ejemplos de activos ilíquidos: son más difíciles de valorar, lleva tiempo encontrar al comprador adecuado para estos productos y, al no haber un gran número de ofertas en pie, los demandantes pueden permitirse cierto margen de negociación a la baja del precio de compra.

Es importante tener en cuenta que la liquidez económica no es lo mismo que la liquidez en términos contables; en el segundo caso, se trata de la capacidad que tiene una empresa para poder obtener efectivo rápidamente para poder cumplir con sus compromisos financieros en el corto plazo. Hablamos de operaciones como la solicitud de un préstamo bancario para cubrir otras deudas urgentes o, práctica cada vez más habitual entre empresas, emitir deuda a largo plazo en los mercados financieros para, con el dinero obtenido, poder hacer frente a vencimientos próximos de emisiones anteriores.

También es importante distinguir entre liquidez y solvencia; se entiende por esta última a la capacidad de una entidad – ya sea una empresa o un estado- de generar recursos propios (fondos) con los que poder satisfacer sus deudas pendientes.

¿Qué es el riesgo de liquidez?

Una vez definido qué es la liquidez, ahora el siguiente paso es explicar qué entendemos por riesgo de liquidez. Como podrá intuir el lector una vez llegados a este punto, se trata ni más ni menos del riesgo de tener que vender un activo a un precio muy inferior del que fue adquirido, o incluso de no poder venderlo, algo que puede suceder en momentos de altos niveles de estrés en el mercado como el visto durante el mes de marzo de 2020.

Esto explica por qué cuando se produce un evento negativo muchas veces los inversores reaccionan con órdenes de venta; cuando se suman muchas órdenes podemos hablar de ventas por pánico. Aplicado a la renta variable, cuando el volumen de órdenes de venta supera con creces a las de compra, podemos hablar de que el mercado entra en subasta de liquidez. Esto significa que los fuertes niveles de volatilidad activan un mecanismo que interrumpe temporalmente la negociación bursátil continua. Se trata de un mecanismo excepcional – también activado en parqués como el Ibex 35 en marzo del año pasado- que se utiliza para asegurar una variación ordenada de los precios en el mercado.

Así, volviendo al inicio de nuestra entrada, ahora explicamos que nuestros expertos han incrementado el saldo de caja debido a que tienen la percepción de que ahora mismo se está volviendo a observar cierto deterioro de la liquidez en los mercados. La experiencia que han dejado mercados bajistas como el de 2020 es que tener activos muy líquidos y efectivo en cartera es fundamental para poder seguir comprando y vendiendo en fases de fuertes caídas. En el caso concreto de nuestro Rentamarkets Sequoia, fue decisivo disponer de este “colchón” para poder rotar hasta cuatro veces la cartera a lo largo del año, adaptándola a las condiciones cambiantes del mercado.

En una entrevista concedida recientemente al Economista, nuestro director de inversiones Ignacio Fuertes explicaba así la importancia de poder evaluar correctamente el riesgo de liquidez y de poder gestionarlo activamente en cartera:

La duración de la cartera ya no es una alternativa segura frente a futuras pérdidas. Y tampoco valen expectativas de rentabilidad, porque 2020 fue un claro ejemplo de que no es importante el resultado, sino cómo lo consigues. Para llegar a un 10% de rentabilidad has tenido que pasar por una caída del 30% y muchos inversores no han sido capaces de aguantar ese recorrido. Y si la duración ya no te protege, ¿qué alternativas hay? Gestionar la liquidez, porque es lo único que, a pesar de que tiene un coste en Europa, cada vez tiene mayor valor. Cuando llegan oportunidades en el mercado o tienes la capacidad de aprovecharlo o no vas a ser capaz de obtener rendimiento y mantener el poder adquisitivo de los inversores”.

Podéis consultar el resto de la entrevista a través de este enlace.

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